Trump demanda a Twitter, Google y Facebook alegando ‘censura’


El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó una demanda contra los gigantes tecnológicos Google, Twitter y Facebook, alegando que es víctima de la censura.

La demanda colectiva también apunta a los directores ejecutivos de las tres empresas.

Trump fue suspendido de sus cuentas sociales en enero por preocupaciones de seguridad pública a raíz de los disturbios en el Capitolio, liderados por sus partidarios.

El miércoles, Trump calificó la demanda como “un desarrollo muy hermoso para nuestra libertad de expresión”.

En una conferencia de prensa desde su resort de golf en Bedminster, Nueva Jersey, Trump arremetió contra las empresas de redes sociales y los demócratas, a quienes acusó de apoyar la desinformación.

“Exigimos el fin de la prohibición de las sombras, el fin del silenciamiento y el fin de las listas negras, el destierro y la cancelación que ustedes conocen tan bien”, dijo.

La demanda solicita una orden judicial para poner fin a la supuesta censura. Trump agregó que si podían prohibir a un presidente, “se lo pueden hacer a cualquiera”.

Ninguna de las empresas de tecnología mencionadas ha respondido aún a la demanda, que se presentó ante un tribunal federal de Florida.

A Trump se unieron en el anuncio exfuncionarios de Trump que desde entonces crearon el America First Policy Institute, una organización sin fines de lucro.

El expresidente calificó la publicación que lo baneó de Twitter, “la frase más amorosa”.

Según Twitter, los tuits que dieron lugar a la prohibición de Trump de “glorificar la violencia” eran del 8 de enero, dos días después de los disturbios en la capital del país. El motín siguió a sus repetidas afirmaciones, sin pruebas, de que la elección fue amañada en Joe Bidenfavor.

Escribió que los “grandes patriotas” que votaron por él tendrán “una voz de gigante” y “no serán irrespetados ni tratados injustamente de ninguna manera, forma o forma”, y en otro post dijo que no asistirá al presidente. Joe BidenInauguración.

Al mismo tiempo, el miércoles, los aliados republicanos de Trump en el Congreso publicaron un memorando en el que describían su plan “para enfrentarse a las grandes tecnologías”.

La agenda pide medidas antimonopolio para “dividir” las empresas y una reforma de una ley conocida como Sección 230.

La sección 230, que Trump intentó derogar como presidente, esencialmente detiene a empresas como Facebook y Twitter de ser responsable de las cosas que publican los usuarios. Da a las empresas el estado de “plataforma” en lugar de “editor”.

“Es una protección de responsabilidad que nadie en la historia de nuestro país ha recibido nunca”, dijo Trump, criticando la ley el miércoles.

Agregó que la ley invalida el estatus de las empresas como empresas privadas.

La demanda ha sido criticada por expertos legales, quienes señalaron el hábito de Trump de presentar demandas para llamar la atención de los medios, pero sin defender agresivamente las acusaciones en los tribunales. Su argumento de violación de la libertad de expresión también ha sido cuestionado por analistas, ya que las empresas a las que acusa tienen las mismas protecciones de la Primera Enmienda para determinar el contenido de sus sitios.

Trump lucha por ser escuchado

Donald TrumpEl amordazado en las redes sociales ha sido extremadamente efectivo.

Con el megáfono retirado, Trump ha tenido dificultades para ser escuchado en ocasiones.

Hasta ahora, sus planes para su propia plataforma de redes sociales no han llegado a nada.

Esta demanda ilustra, si fuera necesario, cuán importantes son para él las grandes empresas de redes sociales.

Una estrategia clave del trumpismo es poder hablar directamente con los votantes, sin pasar por los medios tradicionales.

Facebook resultó particularmente importante para Trump, dándole acceso a millones de estadounidenses con solo hacer clic en un botón.

Los expertos creen que es poco probable que las demandas tengan éxito.

Trump argumentará que se han violado sus derechos de la Primera Enmienda. Pero las empresas de tecnología dirán que, como empresas privadas, tienen derecho a decidir quién usa su plataforma, un argumento que probablemente tenga éxito.

Los republicanos de la Cámara de Representantes también quieren introducir una legislación que “disgregue” a las grandes tecnologías. Sin embargo, sin una mayoría en ninguna de las dos cámaras, tendrán dificultades para lograrlo.

Trump quiere desesperadamente volver a su suministro de noticias, pero es probable que eso no suceda pronto.

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